Misión Andes | KM: 4601

«DÍA 109»

Lima, 30 de julio de 2010

En Trujillo aún lucen imponentes las grandes y lujosas casonas de la época de la colonia y principios de la república, decoradas estas con magníficos balcones, elegantes portadas y espaciosos zaguanes.

A pocos minutos de allí se encuentra Chan Chan, la tierra de los Chimú, ellos construyeron  la ciudad de barro más extensa del mundo antiguo, además de las enormes Huacas del Sol y de la Luna. Al occidente de esta ciudad, Huanchaco, una exquisita playa donde los surfistas del mundo desafían la fuerza del mar, fue el preámbulo de momentos inolvidables. Que lugar maravilloso es el Perú…
Pedaleamos por la extensa costa peruana hecha desierto, mientras las coloridas, áridas y vertiginosas montañas hacían su aparición. Anton y su bici se tomarón bus para subir el famoso Cañón del Pato, yo si  lo disfruté todo. En este lugar las aguas del río Santa han perforado las rocas graníticas a lo largo de millones de años, 35 túneles en 14 km fueron antesala del callejón de Huaylas, pintoresco valle interandino, cuyos encantadores pueblecitos están hechos a la medida humana: Caraz, Yungay, Carhuaz, Huaraz y otros, son testigos permanentes de la majestuosidad de una treintena de nevados que supera los 6.000 msnm, estaba en La Cordillera Blanca.
El parque nacional del mismo nombre, Huascarán, es una inmensa masa nieve que se empina a corta distancia, sus 6.768 msnm hacen de esta cumbre la más imponente de esta cordillera.  Así mismo, considerado por algunos como el más bello del mundo, el Alpamayo te llama y te invita a conocer sus blancas nieves, aquí en este punto, debo decir que me he sentido un poco frustrado al no haber podido realizar el famoso trekking de Santa Cruz de 8 días (hice el de 3 días).
Volveré estoy seguro, la fuerza es acá, Perú es tierra de poder!  La laguna Parón en la que tuve la oportunidad de acampar y la de Llanganuco a la que llegué en un día de exploración y turismo, junto con la espectacular cordillera de Huayhuash, reconocida como una de las cadenas montañosas más hermosas que atraviesan el imponente paisaje de los Andes, fueron mis acompañantes varios días, difícil es expresar tal belleza… veo en mí, en las blancas montañas, en el cielo estrellado… en mis profundidades y angustiosas exigencias… que hay Dios, eternidad… y que somos inmortales.
Nuevamente rumbo a la costa peruana y tras una interminable bajada llego a Barranca, pasé cerca de Caral, donde los vestigios indican que es la ciudad más antigua de América, construida hace más de 6.000 Años.  Llegué a Lima en bus, unos kilómetros antes y por cuestiones de seguridad me vi obligado a tomar esa decisión, la que fue sabia y acertada.
Debo decir que he sido afortunado, pues una bella familia de esta ciudad me acogió.  Estaba allí en Miraflores, a orillas del pacifico, de cara al mar y a la modernidad, donde se levantan edificios lustrosos y vanguardistas, e implacables centros comerciales, lugar donde solo viven un puñado de peruanos y extranjeros, salvo San Isidro y un par de lugares más, esta capital es un claro ejemplo de lo que es el Perú de hoy, un absoluto contraste…
Este país de 10.000 años de historia fue sede del fabuloso imperio Inca, incluso antes de ello milenarias civilizaciones legaron al mundo soberbias muestras de un pasado glorioso: Caral, las tumbas reales de Sipán, Nazca, la portentosa  fortaleza de Kuélap… esta es una región rica en historia, diversa (Con 84 de las 117 zonas de vida del planeta), de infinitos e impactantes destinos, sin embargo, es también sede una sociedad empobrecida, en el que un mínimo porcentaje de personas disfruta de sus vidas cómoda y exquisitamente, como en una especie de burbuja impenetrable, mientras que sus compatriotas viven las suyas, en la más absoluta miseria.
Solo me he quedado 2 días en la capital, tiempo suficiente para coordinar mi viaje en bus a Andamarca, un pequeño pueblo agricultor ubicado a 3.446 msnm, en la provincia de Lucanas, Departamento de Ayacucho, a 750 Km de la gran ciudad y atendiendo una invitación que Mission Andes, una Asociación Peruano Francesa me ha invitado para participar activamente en sus bellas acciones, tendientes a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Me han recibido con los brazos abiertos el día 21 de julio; Zoila “Zozo” Munar su presidenta, tenía todo preparado para que mis días en el hermoso pueblito fueran inolvidables.  A mi llegada participo alegremente de las últimas acciones de adecuación y pintura de la ludoteca, espacio en el que los niños Andamarquinos podrán expresarse y desarrollar sus capacidades, en un lugar agradable y dotado de nuevos y didácticos juguetes, computadoras y otros elementos que la asociación gestiona para ellos.
Muchos en este perdido pueblito de los Andes me saludaban y parecían conocerme, sabían mi nombre y que recorría su país en bicicleta, que además estaba próximo a celebrar una nueva vuelta al Sol.  Comenzó como un día normal, las ultimas estrellas antes del amanecer eran las pléyades, la constelación de Orión, Sirio, el ojo de Tauro…un viento helado que penetra los huesos rodea el ambiente, lentamente va haciendo su aparición el astro rey.
Las imponentes montañas rocosas y los andenes milenarios que desde siglos atrás construyeron los Rukanas (antiguos y agurridos pobladores de estas latitudes) se van iluminando muy lentamente, emergiendo a luz, al tiempo que el azul turquesa del firmamento y que día a día cubre al pequeño pueblo de barro, va señalando con sus tonos que el movimiento es la vida.  Terminábamos las labores de pintura, fueron llegando más jóvenes y entusiastas voluntarios que apoyan desinteresadamente la misión de ese día.  Entrando ya la noche, notaba que algo se tejía a mi alrededor.
Sin darme cuenta, el espacio en que trabajamos fue rápidamente decorado con los colores patrios (Amarillo, Azul y Rojo), con letreros en francés (Heurex Anniversare), quechua (Punchau n´ i kipi cusuikuy) y en español (Feliz Cumpleaños Carlitos de Pedaleando Alma), había músicos con arpas y violines y  un par de fabulosos guitarristas, más de 50 personas de esta comunidad y  toda la colonia francesa de más de 10 integrantes celebraban mi cumpleaños al son de las danzas tradicionales, un poco de pisco, risas interminables, abrazos y buenos deseos hicieron de este uno de los momentos más bellos que haya tenido.
Dos (2) franceses más se unieron al grupo AnnaBelle y Julien de Actions Bioviversité, el grupo estaba casi completo, siempre en mi mente esta Jacqueline, promotora de este encuentro y líder de la red de voluntarios de GoodPlanet en Latinoamérica.  Hoy disfrutamos del vuelo del ave insignia de estas montañas, más de 20 o más cóndores danzando sin esfuerzo ante nosotros, visitamos la ciudadela preinca y la extensa acequia construida por ellos para irrigar los miles de andenes de los alrededores del pequeño pueblo, también hubo pesca y una mágica noche de fogata bajo el cielo estrellado, la luz plateada de la luna llena y sonoras y vibrantes guitarras… así fueron esos días, así han sido todos los días!.
De regreso a Lima después de 7 días con la intención de continuar el pedaleo, rumbo a la sierra otra vez, a Cusco, al Titicaca, a Tiahuanaco, en busca de la estrella del Sur… ajusto nuevamente mis alforjas y equipo a mi bicicleta, me tomo el tiempo suficiente para planear mis próximos días de viaje, al tiempo que disfruto de un merecido descanso, de caminar por la costanera y recorrer las imponentes construcciones de la que fuera una de las más importantes ciudades durante la colonia.

Sigue pedaleando

…por caminos Incas, entre Choq’eriraw y Machu Picchu
Ciudad perdida
Simple Share Buttons