Sea una pequeña aventura de un par de días, una de meses o de años, por lo general se llevan las mismas cosas. Viajar en bicicleta es viajar ligero de equipaje…

Algunos se preguntan que llevar en las alforjas cuando están planeando salir de viaje en bicicleta, cada uno tendrá sus ideas y estoy seguro que en la medida en que vayan teniendo sus experiencias se irán perfeccionado, por el momento les comparto un listado de cosas que uso normalmente, más adelante en otro “post” haré énfasis en mis preferencias personales en cuanto a las marcas o especificaciones.
Disponer de un equipo confiable y de calidad es lo aconsejable, aunque no es absolutamente necesario tener lo más costoso y de ultima generación, en general dependerá del presupuesto que se tiene, del clima reinante de la región a donde va, del tiempo que estará viajando, si decide acampar o ir de hotel en hotel, del estilo de vida o caprichos, entre otras cosas, eso si debe tener claro que lo importante ya lo tiene y son los deseos de vivir una experiencia única. Un breve repaso de la compañera de viaje y sin más rodeos miremos lo que va adentro de las alforjas:
BICICLETA – PORTAEQUIPAJES & ALFORJAS – HERRAMIENTAS
Aunque existen bicicletas especializadas su consecución directamente en Colombia aún no es fácil, así que cualquiera de las marcas de renombre puede ser una solución, especialmente las bicicletas de montaña, a las que tendrá que hacer unas adecuaciones para llevar las alforjas y para que sean cómodas, principal característica que debe tener una bicicleta para viajar.
Bicicleta de cicloturismo
Bicicleta viajera
Bicicleta de cicloviajero
Bicicletas viajeras
Las alforjas traseras | Desde que estoy viajando en bicicleta he experimentado con varias marcas, actualmente uso Ortlieb Back Roller Plus (20 Lt cada una) o Ortlieb Sport Packer Classic (15 Lt cada una), impermeables y con un sistema de anclaje óptimo, durables, entre otras ventajas, realmente son las mejores.
Las alforjas delanteras | Uso Ortlieb Sport Roller Classic, tienen una capacidad de 12.5 Lt cada una y las mismas características que las traseras. Solo las instalo para viajes realmente largos donde requiero un poco más de capacidad de empaque y esto es porque llevare el equipo de campamento y las condiciones climáticas me lo exigen, así que empaco ropa especializada para la altura (Ver abajo) y comida para preparar.
Alforja de manubrio | Es realmente útil, siempre la llevo, tanto en viajes cortos como largos. Gafas, el mapa, el bloqueador, billetera, cámara, navaja, los snacks, el celular, las luces, en fin esas cosas que usas todo el día y que las necesitas ya, siempre estarán a la mano. Por supuesto es Ortlieb, modelo Ultimate 6 Classic.
Bolsa seca o drybag | Cuando he necesitado un poco más de espacio en un viaje corto, que incluya llevar parte del equipo de camping la uso, siempre en los viajes largo va, por el mismo tema, necesidad de espacio. Aunque consigues en Colombia diferentes marcas como Ortlieb y Vaude, hace unos años me hicieron una bolsa impermeable de 60 Lt con un cierre de bolsa estanca y me ha dado buenos resultados.
Portaequipajes o parrillas | También he experimentado con algunas marcas, recuerdo además las palabras que me dijo en mis inicios como cicloviajero Jameboi (cicloviajero argentino): “elegí bien, ese será uno de tus problemas”. Pues bien, en mis bicicletas uso Tubus y Rack Time, los mejores por su capacidad de carga, geometría, materiales entre otras ventajas.
Herramientas | Las bicicletas de cicloturismo están sometidas a un desgaste inusual en especial en viajes que duran meses o años, por eso un kit de reparación bien pensado puede ayudar a evitar un mal momento. Revise nuestro reciente post: Kit de herramientas y repuestos de un cicloviajero.
LA ROPA
Cada uno tiene sus gustos así que solo diré que es importante que sea cómoda, que se seque rápidamente y que no parezca un colorido y estrafalario ciclista, es más fácil interactuar con las personas cuando pareces alguien de común. Debo decir acá que opte por usar un muy buen sillín, así que normalmente no llevo pantalonetas de lycra con badana. Supongamos además que es un viaje corto de 10 días (normalmente yo pararía el tercer o cuarto día para lavar la ropa, a descansar, o digerir un poco el viaje, entre otras actividades), llevaría entonces:
  • 1 Pantalón de esos desmontables
  • 1 chaqueta o cortavientos
  • 3 ó 4 camisetas, prefiero manga larga
  • 2 ó 3 pantalonetas
  • 3 ó 4 pares de medias
  • 3 ó 4 mudas de ropa interior
  • 1 par de guantes de ciclismo
  • 1 ó 2 pañoletas
  • 1 gorra o sombrero de ala ancha
  • Casco
  • 1 par de zapatos de ciclismo (si prefiere, no a muchos les gustan, pero también tienen sus ventajas)
  • 1 par de tenis cómodos, quizás quiera caminar y en todo caso es bueno para descansar
  • 1 par de chanclas o crocs, para bañarse en lo hoteles, ríos
  • Gafas
  • Capa tipo celador
…para el frio en la alta montaña
  • Chaqueta impermeable
  • Pantalón impermeable (ideal si vas a estar un par de días arriba)
  • Buzo térmico o polar
  • Guantes impermeables y térmicos
  • Gorro para frio
  • Medias térmicas
  • Polainas (Un par de bolsa plásticas también sirven)
EQUIPO DE CAMPAMENTO & COCINA
Nosotros los colombianos en general no tenemos una cultura desarrollada alrededor de este tema, por lo que en ocasiones improvisamos o somos algo olímpicos para definir que llevar al momento de salir a una aventura de este tipo. Nuevamente, no siempre se va a requerir llevar un equipo especializado y costoso, que por demás es práctico, duradero, liviano, confiable y eficiente, sin embargo, evaluar antes para dónde va es importante para elegirlo, si su viaje es muy largo, lo mejor es disponer de algo que sea bueno. recuerde traer su basura y disponerla adecuadamente.
Campamento y bicicletas
Que come un cicloviajero
Acampando en bicicleta
Cocinando y viajando en bicicleta
  • Tienda o carpa, uso calidad 3 estaciones
  • Saco de dormir, elegirlo dependerá del clima de los lugares donde va
  • Colchoneta inflable o aislante
  • Almohada, puede enrollar la chaqueta también
  • Luces, en un principio usé las de la bici, ahora prefiero tipo mineras
  • Piso para la carpa
…y para cocinar
  • Estufa
  • Kit de ollas
  • Cubiertos
  • Bolsa o tarro para el agua, para tener un poco más del vital liquido a la mano
  • Purificador de agua, en algunas ocasiones es necesario, aún somos un país rico en este recurso
A veces uno resuelve el tema de la alimentación haciendo comidas rápidas, con frutas, cereales, comprando en la ruta, recuerde que esto también hay que llevarlo, súmele el kit de lavado, combustible, condimentos y otras pequeñas cosas. En viajes largos las compras son para varios días normalmente, el agua se recoge cerca de donde acampara y de buena fuente, por lo menos con la que cocinara.
Bueno se me paso describir que también necesitara implementos de aseo, los medicamentos que tenga prescritos y  para males menores (daños de estómago, dolores de cabeza, otros), así mismo lo electrónico, pues muy pocos realmente se desconectan del todo o quieren documentar sus aventuras, así que cámaras, celulares, gps o ciclocomputador, paneles solares y hasta computadora portátil caben en esas alforjas, también un buen candado, la armónica y un par de libros…

Carlos E. Carvajal

Pocos se animan a salir con sus hijos a viajar en bicicleta, a vivir una aventura en las montañas aunque sea cerca de casa. Uno de ellos es el experto piloto de “freestyle” Matt Hunter, les compartimos su última y maravillosa experiencia con su hijo Robbie, en las afueras de Kamloops, Columbia Británica.

“Siempre está pidiendo ir a montar en bicicleta y acampar y pescar”, dice Matt, “Así que eso es lo que hicimos.” Robbie va en una bicicleta Hotwalk Specialized, monta en ella desde los 13 meses de edad (hoy tiene 2 años), como está tan pequeño, hicieron algunos ajustes en el sillín para que pudiera ir más cómodo.

Producido por Matt Hunter and Matt Miles | Video por Matt Miles | Fotos por Sterling Lorence and Matt Miles | Audio por Jason Chiodo de racketsound.com | Música por Mountain town – Jon and Roy
Esta será una inspiradora historia que los invitará  a vivir este tipo de experiencias y seguro algunos no podrán contener la emoción, vendrán gratos recuerdos a la mente de cuando allí a solo un par de kilómetros de casa salían al río a pescar con sus padres o amigos, o de cuando vivían una noche de campamento bajo las estrellas en medio de una gran fogata, cosas simples, que no tienen precio y nos hicieron felices a muchos. 
Algunas ideas que menciona Matt son las de “elegir rutas suaves, caminos solitarios y no muy empinados“, así es que pueden elegir aproximarse en auto, salir con suficiente tiempo para detenerse y explorar cada cosa interesante que se presente. Él va con un trailer y esa puede ser una buena idea para llevar comida y todo lo que necesitas para una noche de campamento, incluso para llevar a su hijo en algunos trayectos, igualmente pueden llevarlas en un par de alforjas adaptadas a la bicicleta.
“Me encanta la forma en que se emociona por las cosas más pequeñas. Mira papá, es un poco de caca!” | Matt Hunter

Robbie and Matt Hunter in Kamloops, British Columbia, September 2016
Robbie and Matt Hunter in Kamloops, British Columbia, September 2016
Robbie and Matt Hunter in Kamloops, British Columbia, September 2016
Robbie and Matt Hunter in Kamloops, British Columbia, September 2016
Robbie and Matt Hunter in Kamloops, British Columbia, September 2016

Carlos E. Carvajal

Las bicicletas de cicloturismo están sometidas a un desgaste inusual en especial en viajes que duran meses o años, por eso un kit de reparación bien pensado puede ayudar a evitar un mal momento.

Un percance mecánico puede convertir fácilmente una agradable aventura en las montañas, en un instante indeseable y como ya sabes eso, elegir las herramientas y repuestos puede convertirse en asunto complicado para algunos; el peso, espacio, el miedo de que falte algo y otras ideas pasan por la mente.
Hay una gran cantidad de posibles problemas mecánicos que puedan surgir, y estar listo para todos ellos requeriría tener que llevar una caja de herramientas especializada y pesada . Sin embargo, un kit básico de herramientas y piezas de repuesto te pueden sacar de muchas situaciones difíciles y te permitirán continuar el viaje o llegar a donde un mecánico en un pueblo cercano.
Basado en mi experiencia sugeriré un kit de reparación esencial para viajes cortos y uno más completo para viajes más largos. Vale la pena señalar que tendrá que agregar algo más dependiendo de su bicicleta y accesorios que usa, e incluso del tipo de viaje.
LO ESENCIAL PARA UN VIAJE CORTO
Bueno acá va la lista básica, no es de más decir que siempre será mejor mantener la bicicleta en el mejor estado antes de salir y durante el viaje. Habrá quien no quiere cargar un gramo de peso adicional, o sale confiado, los he visto caminando kilómetros, haciendo nudos a los neumáticos (cámaras) e incluso rellenando las llantas (cascos) con hierba…
Kit de reparación bicicleta
Este grupo de herramientas y repuestos se puede llevar dentro de las alforjas en pequeño maletín o bolsa, en todo caso a la mano.
Un inflador confiable | El de la imagen es Topeak, un poco grande pero funciona muy bien para el tamaño de llanta que uso, puede usarse en válvulas presta y para auto.
Llaves allen (hexágonas) | Preferiblemente individuales pues se facilita el uso, asegúrese de llevar los tamaños correctos.
Alicate multiuso | En algunas ocasiones lo requieres para retener o cortar un cable, hacer una presión extra entre otras aplicaciones. Tendrás además a disposición un par de destornilladores, un pequeño cuchillo, abrelatas, y otras cosas dependiendo de la herramienta y marca.
Kit de válvulas | Puede ser que en algún momento se requieran porque fallo el inflador y en la estación de servicio no dispongan de adaptador, o alguno amigo la requiere, en fin llévalas.
Neumático de repuesto (cámara o tubo) | Los pinchazos o machucones son inevitables, incluso cuando usas líquidos sellantes o llantas especializadas (Schwalbe Marathon) así que son necesarios. Yo suelo llevar dos en viajes cortos, una vez los uso, ante otra falla paso a parchar.
Kit de parches | Una vez tuve 15 pinchazos en un día, desde ese momento,  ahora nunca salgo sin revisar si los llevo. Asegúrese de que la pega no se ha secado y que el papel de lija está en buen estado.
 Como desvarar bicicleta
Palancas de desmonte | Algunas personas llevan dos palancas, prefiero llevar 3 por si alguna se fractura, llevo las de pasta.
Pegante extra | A quien no le ha pasado cuando va a parchar que el tubo de pega está seco o roto, pues bien es para resolver ese pequeño imprevisto.
Aguja e hilo de nylon grueso | Para primeros auxilios o para reparar un desgarro de la pared lateral de la llanta, parte indispensable de un kit de reparación.
Lubricante | Es importante mantener en buen estado el sistema de transmisión para un buen funcionamiento y el mejor rendimiento, así que limpiar y engrasar la cadena periódicamente es importante. El lubricante seco es óptimo para condiciones de mucho polvo mientras lubricante húmedo puede causar una colección de grano y de residuos acumulándose en cadena y casete.
Despinador | También prefiero que sea una herramienta individual.
Conexiones rápidas (PowerLinks) | Son muy útiles para desvares, incluso la cadena instalada debería tener uno para facilitar los mantenimientos.
ALGUNAS HERRAMIENTAS Y REPUESTOS MÁS, PARA UN VIAJE LARGO
Es posible que alguna cosa no la use, pero en un viaje largo de semanas e incluso meses o años las bicicletas de cicloturismo reclamaran atención preventiva y correctiva, así que no dudes. Cada bicicleta es diferente y requiere piezas únicas, pernos, etc. Algunos de los elementos de esta lista pueden aplicar o no a su bicicleta.
Pastas de freno | Hace unos años uso freno de disco y me ha resultado más económico, fiable y fácil de mantener, aunque muchos viajeros de largo aliento usan v-brake, así es que cualquiera sea el caso suyo es aconsejable llevar una par de elementos de rápido desgaste de repuesto.
Radios y entreroscas | Son fáciles de llevar en los bolsillos internos de las alforjas Ortlieb (Somos Distribuidores Autorizados), recuerde llevar la llave de radios.
Repuestos y herramientas para viajar en bicicleta
Tornillos o pernos | Vale la pena llevarlos; tornillos para el portaequipajes, platos, porta bidones.
Cables | Para el tensor, descarrilador, de cambios o de frenos si ese es su caso.
Abrazaderas metálicas | De varios tamaños, se puede hacer cualquier cosas con ellas.
Herramientas especializadas | Llevo un copa para poder desmontar el disco y casete, aunque yo no lo desmonto, sin embargo, me he encontrado que en algunos talleres no la tienen. También llevo la palanca para desmontar los pedales, una navaja y un pequeño kit Victorinox que tiene unas tijeras pequeñas y otras funciones.
Trapo | Un pequeño trapo o paño de limpieza, aunque no es absolutamente necesario, el principal uso que le doy es ponerlo de fondo y sobre él todas las herramientas y repuestos al momento del desvare, así no se me volvió a perder nada.
Aguja ajustable | Nunca se me han dañado, pero ahí va, principalmente la trasera.
Uña o fusible | Otro elemento que nunca se me ha daño, sin embargo, hace días guiaba un tour para cicloviajeros  y a uno de los aventureros le fallo, estábamos en la mitad de la nada, se sintió el rigor, así es ya hace parte de la lista de empaque.
Correíllas ajustables | Lleve bastantes, no pesan nada y son muy útiles, ya lo vera.
Pegante | A quien no le ha servido la llamada pega loca, sirve cuando menos lo esperas.
Cinta MacGyver | Esta cinta adhesiva de alta resistencia puede reparar casi cualquier cosa, una alforja, los zapatos, un neumático. Una manera de llevarla es enrollándola en el inflador.
Cadena adicional | En un viaje de meses o años, seguro necesitarás invertir bien tus ahorros, así que llevar una cadena adicional le ayudara mucho, rótela cada 800 o 1000 kilómetros, cuando se pierda un poco la tensión recorte un eslabón para recuperarla, recuerde que estas tienen una posición de instalación, así alargara la vida útil de todo su sistema de transmisión 3, 4 e incluso 5 veces más de lo normal.

Carlos E. Carvajal

Vivir en el hoy, en el ahora, sin afán, existiendo y nada más, viajar en bicicleta una bella forma de conocer el mundo para cambiar de ideas sobre nosotros mismos, sobre el país en el que vivimos, sobre la vida misma.

La Travesía del Nuevo Arriero es uno de nuestros tours de iniciación al cicloturismo con alforjas, en el han participado más de 60 cicloviajeros, ellos (hombres, mujeres, jóvenes, adultos, ingenieros, doctores, empresarios, estudiantes, psicólogas, administradores, amas de casa,…) se han llevado en lo más profundo de su ser una experiencia de vida que los cambio, los hizo mejores, amantes de su patria.
La última edición de este tour fue a mediados de septiembre de 2016, durante 5 días 8 aventureros pedaleamos por el suroeste de Antioquia. Desde Medellín fuimos a Fredonia por Piedra Verde, bajamos a Puente Iglesias y subimos por La Oculta a Támesis.  Por el valle de Río Frío buscamos a Jardín, además pasamos por Betania antes de llegar a Ciudad Bolívar, y desde allí regresamos a la ciudad de la eterna primavera.

Apreciados Esteban, Dariel, Los Juanes y los Jorges, León, este vídeo es para ustedes, sus familiares y amigos, para quienes están pensando en viajar con alforjas y pedalear el alma. Resultó fascinante compartir con personas tan especiales, conversar con los campesinos, bañarnos en hermosos ríos, avanzar entre montañas por el territorio que creíamos conocer, sentarnos arriba en lo alto de una montaña a disfrutar del atardecer, treparnos a los arboles de guayabas y deleitar el paladar, sentirnos libres, parte de todo…
¿QUÉ OPINAN NUESTROS CICLOVIAJEROS?
Les comparto algunos testimonios que nos han enviado los arrieros luego de nuestros tours, personas que como usted desean vivir la vida intensamente, con experiencias sublimes y enaltecedoras que los harán cada vez mejores, respetuosos de la diversidad y la diferencia.

Mujeres viando en bicicleta por Colombia

Nathalia Puerta | La travesía del arriero es una forma diferente de conocer, sentir y vivir la experiencia de montar en bicicleta; es un viaje de sentimientos, emociones y sensaciones realmente maravillosas: por los paisajes, el esfuerzo físico,  las personas que conoces, los lugares por los que pasas, los momentos que compartes, pero principalmente porque quedas impregnado de una fuerza interior y una energía, definitivamente de arriero, que nunca jamás desaparecerá de ti.
 Cicloviajero Esteban Roldan Ortiz
Esteban Roldan | En bicicleta somos más conscientes de todo; el clima, la carretera, la altimetría y demás. Se disfruta un vaso de agua como si fuera el último y el viaje se convierte en el camino y no en la llegada. Las subidas que asustaban se suben y ya. De verdad es otro rollo este viaje natural. Como dicen Los Prisioneros: ”Y no me digan pobre por ir viajando así! No ven que estoy contento? No ven que voy feliz?

Viajando en bicicleta por Antioquia

Juan Stefan Schuth | La Travesía del Nuevo Arriero superó las expectativas y desde el primer momento cumplió su objetivo: desconectarnos de la rutina y disfrutar de nuestra afición al MTB. Primero que todo un acompañamiento muy profesional por parte de Carlos, incluso desde antes de partir dando recomendaciones y sugerencias para mejorar la bicicleta y/o para optimizar el peso del equipaje. Es evidente su amplio conocimiento de la región, los sitios de interés y las mejores opciones para comer. Siempre atento a explicar los puntos de referencia y accidentes geográficos más importantes. Además, de prestar asistencia técnica en caso de necesidad.
Las cinco etapas nos brindaron emociones de todo orden: altos desafíos por sus pendientes o descensos, rutas con muy bajo tráfico vehicular, hermosos paisajes y contacto directo con la naturaleza; baños de agua fría en los ríos, tal como lo acostumbrábamos en los paseos familiares de hace muchos años; y hasta cocina gourmet con sancocho en leña.
Carlos, muchas gracias por brindarnos la oportunidad de redescubrir nuestra geografía y compartir con nuevos amigos un hobby en común. La Travesía del Nuevo Arriero es para repetir.

Cicloviajera Tata

La Tata | Mi mejor experiencia en este deporte que amo, nos desconectamos de todo aquello que contamina nuestra alma y nuestra vida. Es retarnos a cosas diferentes y convencernos que con muy poco podemos vivir plenamente. Estupenda compañía y un asesoramiento de lujo ! Añoro muy pronto poder tener esta nueva oportunidad. Y agradecida con mi hermano y la vida por darme la oportunidad de este estilo de vida, valga la redundancia.

Viajado por Colombia en Bicicleta

Juan Camilo Carvajal | Al viajar en bicicleta siento que mi cuerpo se transforma en alas… vuela… ya que cada parte del cuerpo debe activarse y ser consiente del instante presente, y es así, la bici un instrumento magnifico de meditación que te enriquece con cada detalle del paisaje y te exige a estar Despierto-Iluminado. Sensaciones que son reciprocas con los seres que te encuentras  a tu paso.

Viajando en bicicleta electrica por Colombia

Jorge Duperly | La Travesía Nuevo Arriero ha sido una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. No solo fue un reto personal, a mis 61 años, de recorrer más de 300 kilómetros en bicicleta por los terrenos más escarpados de nuestra geografía sino un paseo excepcional donde pudimos disfrutar de cerca los más extraordinarios paisajes del suroeste antioqueño…

Carlos E. Carvajal

Después de varios meses de pensarlo, por fin salimos de viaje en nuestras bicicletas. Fue una travesía corta en el suroeste de Antioquia, sin embargo, estuvo llena de instantes inolvidables. Era el primer viaje de Clarita en bicicleta…

Hace ya un par de años que conozco a Clara, mi novia ! Sin meternos en muchos detalles diré que ha sido una relación con subidas y bajadas, primero en la ciudad, pues nuestros primeros pedalazos los dimos en Medellín en La Fiesta de la Bici, otros en las montañas de Jardín Antioquia, un lugar excepcional para practicar Ciclomontañismo.
En julio de 2015 venia viajando con Pietro un amigo que apenas se iniciaba en el cicloturismo, llegando a Ventanas desde Riosucio, a unos 33 km de Jardín se nos apareció Clarita en una bicicleta que le había prestado semanas antes, sus mejillas estaban rojas pálidas, venía con un último aliento a nuestro encuentro, había salido a las 5:00 a.m., 7 horas después apareció ! Recuerdo empujarla 10 km al regreso…
Quien está en gran medida detrás de las redes sociales de Pedaleando Alma es ella, del arte gráfico y otras cosillas que son sus habilidades, es Publicista, de vez en cuando además, le endoso algún par de cicloturistas extranjeros que desean pasar por Jardín, pues generalmente me buscan porque necesitan un poco de ayuda con rutas, contactos y otros temas relacionados.
Una de mis pasiones es evidentemente el cicloturismo y ella se ha visto permeada por ello, disfruta de mis anécdotas y abandonos permanentes cuando salgo de viaje…es chiste ! Meses atrás me mencionó su deseo de hacer un viaje corto, juntos y además acampando. Realmente no le puse mucha atención, pensé que se había entusiasmado con las aventuras propias o ajenas que compartimos y que realmente son inspiradoras.
Le ayudé a comprar una bicicleta el año pasado a través de nuestros amigos de Disandina una bella GIANT Talón, la adecuamos para viajar en bicicleta y le instalamos un portaequipajes. Hace unos 2 meses completamos su equipo de viaje con dos bellas alforjas Ortlieb que le regalé para su cumpleaños. Es decir, todo estaba dado para que ese viaje fuera una realidad.
Pues ese día llegó, hace un par de semanas diseñamos la ruta e hicimos todos los ajustes para que esa microaventura fuera inolvidable, distribuimos las cargas, revisamos las bicicletas y el equipo de campamento y salimos a pedalear. Iniciamos en Jardín y nos internamos en las montañas por Morro Amarillo, hablamos con campesinos, disfrutamos el bello paisaje del valle del río San Juan y de esta tierra cafetera, el fiambre fue en Buenos Aires, un encantador corregimiento de Andes. Llegando la tarde buscamos donde acampar, un poco más allá del Alto de La raya en la vía que va a Jericó.
Nos bañamos en el río Piedras, armamos la carpa en medio del estruendoso trinar de los Loros Frentirojos, encendimos la fogata y disfrutamos un deliciosa cena en medio de una noche estrellada. Al día siguiente luego de un frugal desayuno fuimos por ese valle a Jericó, allí almorzamos, compramos unos víveres y continuamos para el río Frío en Támesis donde hicimos esta vez nuestra casa temporal.
En la mañana Sacha y Luna alegraron el inicio del día, 2 perritas juguetonas del dueño de la finca que amablemente nos dejó acampar a orillas del río. El regreso fue por una carreterita única, llena de arboles y perdida en partes por la manigua, bajamos a Andes por Cañaveral y llegamos a Jardín felices. Ha sido el viaje más bello que he hecho en mi vida…dijo Clarita.

 Carlos E. Carvajal

El cicloturismo y las actividades al aire libre en nuestro país han tomado un rumbo halagador desde hace algunos años, en ese sentido cada vez hay más posibilidades de acceder al  equipo “outdoor” que se requiere para disfrutar mejor y más seguros de nuestras aventuras.

En este artículo los invitamos a que conozcan algunas de las principales características de las alforjas Ortlieb, las más usadas y las preferidas por los cicloviajeros y ciclistas urbanos del mundo. Puedes conseguirlas junto con los portaequipajes Tubus y Racktime en Pedaleando Alma.
Waterproof
¿Qué hay detrás de la legendaria calidad “Waterproof Made in Germany”? Trabajamos exclusivamente con materiales duraderos, elementos resistentes de unión y cierres de eficacia probada en la práctica. Para asegurar una elevada impermeabilidad confiamos en procedimientos de sellado de alta frecuencia: Gracias a ello, ORTLIEB – contrariamente a los proveedores de productos cosidos o pegados – se convierte en un absoluto campeón Outdoor.
Los materiales
La base de la calidad impermeable de Ortlieb son materiales de elevada calidad, desarrollados específicamente para cada campo de aplicación. Se emplean tejidos de poliéster, nylon y corduro, revestidos de una o de ambas caras. En caso de un revestimiento en una cara, se conserva el aspecto textil, mientras que el revestimiento de ambas caras produce el conocido aspecto de lona. Se trata de revestimientos sintéticos termoplásticos que garantizan una muy elevada impermeabilidad, siendo muy superiores a los revestimientos de tejido de carpa o mochila corrientes en el mercado.
La unión
El tejido procesado, incluyendo sus costuras de sellado, ¡acusa en principio una impermeabilidad hasta una columna de agua de 100.000 mm! Esta elevada impermeabilidad se consigue gracias a soldaduras industriales de alta frecuencia. En dicho procedimiento de sellado, el calor es producido directamente en el material por medio de oscilaciones moleculares. El material se vuelve blando y puede ser unido a elevada presión. En este proceso, la costura de sellado es por lo menos tan resistente como el material alrededor.
¿Qué significa el término “columna de agua“?
Los valores de la columna de agua son determinados por medio de un procedimiento estándar (ISO 811). Describen a partir de qué presión de agua el material se vuelve permeable. Una columna de agua de 4000 mm corresponde, por ejemplo, a la presión que encontramos a una profundidad
de cuatro metros.
Los tipos de cierre
El tercer factor importante para el grado de impermeabilidad al agua y al polvo es el tipo de cierre. Todos los cierres de los productos ORTLIEB son sometidos a un ensayo de simulación medioambiental. Los grados de protección designados como IP (= Ingress Protection) tienen su origen en la electrotecnia y encuentran una aplicación creciente en el área del ocio.
1. Cierre de tapa
El cierre de tapa protege contra polvo y salpicaduras de agua a un ángulo de hasta 60° frente a la vertical. A elección se ofrece con protección contra nieve o cierre por enrollado adicional, de probada eficacia en cualquier uso. Las lengüetas de cierre y los ganchos aseguran el cierre de tapa. En la ciudad, la combinación con un cierre giratorio magnético facilita el manejo.
2. Cierre por enrollado
El cierre por enrollado abre el camino para unos variados campos de aplicación. Es completamente hermético al polvo y protege el interior contra las salpicaduras de agua de cualquier dirección. Las finas regletas de plástico, cosidas al extremo superior del producto, confieren al producto estabilidad y hermeticidad al agua. El enrollado permite reducir la altura y/o el volumen de petates y bolsos. Si necesita una compresión aún mayor, puede recurrir a la variante con válvula.
3. Cierre rápido / Quick-Seal-Closure
El cierre rápido es muy poco complicado y fácil de usar. Consiste en dos perfiles elásticos de plástico que se cierran y abren fácilmente por medio de un pasador. De este modo, el interior de la bolsa es protegido de manera confiable contra polvo y salpicaduras de agua de cualquier dirección. ¡Ideal para el uso cotidiano!
Aviso: En las temperaturas menores de -5°C/23°F, el cierre rápido acusa un funcionamiento limitado.
4. Cierre de cremallera impermeable
Los cierres de cremallera TIZIP impiden de manera confiable la penetración de agua y polvo. Incluso en caso de una inmersión temporal en el agua (profundidad: borde inferior del producto 1 metro; duración 30 minutos), el interior de la bolsa permanece seco. El diseño a prueba de agua y polvo supone una fricción algo mayor del pasador en la apertura y el cierre de la cremallera.
5. Cierre de estribo
En la caja del smartphone se emplea un cierre de estribo. En este cierre, dos marcos de plástico con contorno de sellado son apretados uno contra otro bajo tensión, siendo sujetados en su lugar por medio de dos clips. Esto garantiza una absoluta protección contra el polvo así como impermeabilidad durante un intervalo de tiempo de 30 minutos a una profundidad de un metro.

Fuente: www.ortlieb.com

Frederic Barnet nació en Canet de Mar, a 43 kilómetros de Barcelona, en España, pero trabajó casi toda su vida como cocinero en Alemania. A sus 75 años recorre el mundo en bicicleta y ya lleva transitados más de 96.000 kilómetros en casi cinco años.

El miércoles, pasadas las 18, llegó a Paraná para descansar en el Complejo Túnel Subfluvial, y ayer después del mediodía siguió su ruta rumbo a Reconquista.
De camino había sufrido una caída en María Luisa, que se sumó a tantas otras en los años que lleva pedaleando: una camioneta lo encerró y como había barro se desplomó sobre el asfalto. “Me afeitó un poco la barba”, dijo con humor a UNO, apenas recaló en la capital provincial, ignorando los dolores del porrazo.
Ya había pasado por Nogoyá y General Ramírez, donde se quedó un par de días esperando que la lluvia le dé una tregua. Allí la Dirección de Deportes de la Municipalidad le dio hospedaje y el grupo de Cicloturismo de la Asociación Roberto Breppe de esa localidad se encargó de poner a punto el vehículo de dos ruedas. Le hicieron un service completo a su vehículo, le cambiaron las cubiertas y el asiento, con el que llevaba transitados unos 45.000 kilómetros, para que vaya más cómodo. También se ocupó la gente de Ramírez Pedalea. No le cobraron un peso y además lo agasajaron con un asado de despedida. Tan distinto a lo que le pasó en Ushuaia, donde unos aprovechadores lo estafaron, cobrándole 5.000 pesos por repararle la bici.
En su memoria alberga miles de anécdotas, que fue cosechando a lo largo del camino desde que en 2011 decidió emprender esta aventura, tras superar un cáncer de estómago: “Cuando dejé de trabajar me aburría con los señores de mi edad, que se la pasaban contando que les dolía tal o cual parte del cuerpo. Competían por quién tenía más dolores“, contó entre risas, y agregó: “Dije que yo así no quería terminar y le comenté a mi familia que a la semana siguiente iba a tomar la bicicleta para recorrer la Tierra, así podía aprender algo“.
Frederic recordó que entonces sus hijos lo miraron incrédulos y que al día siguiente su esposa le manifestó su apoyo: “No me molesta que te vayas a recorrer el mundo. Me molestaría más tener un marido infeliz en casa”, fueron sus palabras.
Su itinerario comenzó en Barcelona, el mismo día en que cumplió 70 años. Recorrió Europa y Oriente Medio en cuatro años. Al llegar a Armenia y querer pasar hacia Irán y Pakistán se topó con la guerra y la frontera cerrada. Fue entonces que tomó un vuelo a Florida y recaló en continente americano. Desde Alaska llegó hasta Ushuaia y rememoró: “Nunca planifico, solo me organizo cada día. Entré a Florida el 11 de julio de 2014 y llegué a Ushuaia por Navidad de 2015. Pasé por México, por Centroamérica, Colombia, Venezuela. Luego llegué a Manaos, en el Amazonas; recorrí el litoral brasileño y de Salvador fui a Brasilia y a otras ciudades, hasta llegar a la Argentina”.
Toda persona que nace en la Tierra tiene derecho a ella“, asegura cuando explica su viaje, en el que pedalea unos 60 kilómetros diarios, alternando el descanso y la fiesta de los encuentros con quienes lo reciben en cada destino.
A veces detiene su andar en el camino cuando pasa por alguna escuela rural y se queda a darle una charla a los alumnos, que quizás toda su vida verán el mismo horizonte. De rodillas, para estar a la altura de los niños y poder mirarlos a los ojos, les cuenta sobre paisajes y culturas lejanas. La sorpresa hace crecer la mirada de los chicos y lejos de sentir que les enseña algo, Frederic siente que es él el que aprende.
Si bien en un principio se planteó culminar su viaje a los 80 años, afirma que ya no hay una fecha certera: “Va a durar el tiempo necesario. Llevo recorridos 63 países y me quedan 120 todavía. Tal vez me lleve 10 o 12 años más“, señaló.
En breve nacerá su primer nieto y viajará a Europa a conocerlo, pero con la firme decisión de retornar a la Argentina para seguir pedaleando, sin un destino definido, sin las ataduras de la rutina, practicando la libertad con vehemencia: “La libertad es la base de la felicidad“, aseguró por último, antes de subirse a la bici y volver a besarse con el viento, pedaleando contra cualquier obstáculo y disfrutando de la aventura de entregarse a las sorpresas que la vida le depare en el camino.
Testimonio de tantos caminos recorridos
Libertad, felicidad, sabiduría, son tres palabras constantes en el vocabulario de este peregrino, que no desistió de su sueño de recorrer el mundo ni siquiera en los momentos más difíciles, por ejemplo cuando en San Pablo, Brasil, lo asaltaron dos veces en un mismo día: la primera vez le robaron una cámara y la billetera, la segunda vez no le pudieron sacar nada, pero lo lastimaron mucho a golpes de puños y patadas. O cuando en Chile le sustrajeron la bicicleta mientras dormía y quedó a pie hasta que alguien lo socorrió. O cuando se cayó, cientos de veces y aún maltrecho volvió a subirse a la bici para derribar las falacias y los mitos que se tejen en torno a la edad, a las fronteras, a las formas de vivir que vinculan la riqueza a las posesiones materiales.
Siempre alegre, agradecido y dispuesto a compartir sus experiencias con aquellos con los que se cruza en el camino, va inspirando con su testimonio a más de uno que seguramente alguna vez soñó con hacer solo lo que dicta el corazón.
Entre su equipaje lleva siempre un cuaderno –ya lleva escritos 15– donde va describiendo sus vivencias y las personas con las que se encuentra van dejando también sus impresiones. Cuando su esposa y sus hijos lo visitan una o dos veces al año adonde él esté, se los llevan para leerlos.
Con los jugosos textos repletos de anécdotas, sensaciones, emociones e intercambios de experiencias, su mujer, que es profesora, y una amiga periodista van a redactar un libro. O mejor dicho, varios, ya que hay mucho por contar. El primero está en marcha y sin dudas sus páginas harán viajar también a quien lo lea.

Fuente: UNO Entreríos

El resumen podría ser: 75.000 kilómetros, siete años, cinco continentes, dos hijos y dos bicicletas. Pero detrás de las cifras existe una apasionante historia de dos personas que dejaron su trabajo, su casa, a su gente, se tomaron de la mano y se pusieron a pedalear.

El día que Alice y Andoni empezaron su viaje, se echaron a llorar. Los primeros kilómetros, pedalearon con ellos amigos y hermanos, hasta un límite. Habían hecho una gran fiesta de despedida el día anterior. Pero cuando se quedaron solos, con su bicicleta, sus ahorros de tres años en las alforjas y el mundo entero por delante, las lágrimas corrieron por sus mejillas.
“Henri, el hermano de Alice, fue el último en dejarnos. Nada más perderle de vista, nos paramos, y, tras mirarnos el uno al otro fijamente, empezamos a llorar de tantas emociones. Prácticamente habíamos dejado todo atrás y enfrente teníamos el futuro. Pero los primeros treinta kilómetros se hacen duros psicológicamente”, cuenta Andoni Rodelgo en El mundo en bicicleta. Siete años viajando por el globo, el libro donde cuenta toda su experiencia y que acaba de publicarse en e-book..
Es necesario hacer una aclaración previa: esta historia no va de dos perroflautas loquetis. Andoni es ingeniero industrial (y sacar su título no fue nada fácil). Había conseguido un trabajo “con responsabilidades, facilidades, compañerismo y buen sueldo. Era feliz”, rememora. En su etapa de estudiante, había viajado de su País Vasco natal a Aberdeen, Escocia, para aprender inglés. Allí a conoció a Alice, su compañera, esposa, segunda rueda de este equipo y madre de sus hijos. Alice estudiaba Antropología. “Habíamos viajado de mochileros, pero siempre nos frustraba esa fecha de retorno.
El turismo que hacíamos por entonces no nos satisfacía. Nos dejaba con la miel en los labios. El viaje estaba cerca, pero no era lo que buscábamos”, explican. Se instalaron en Bruselas, y ahí, fraguaron esta gran aventura, que empezó de una manera y acabó de otra…
“Decidimos salir. Sin más. Sin pensar en el regreso, sin planes, sin una ruta determinada, sin agenda. El transporte público no nos convencía, ya que limitaría la libertad a la que aspirábamos, ya que impone ciertos horarios y trayectos. El coche parecía permitir estas libertades, pero dudábamos de que, aislados en esa burbuja confortable y rápida, nos integráramos en el país que visitábamos.
Un día en Bruselas conocimos a un belga que viajó alrededor de África en bicicleta, y nos dio la maravillosa idea de recorrer el mundo en bicicleta. Así que en el verano de 2004 decidimos dejarlo todo y salir con mucha incertidumbre hacia el Extremo Oriente. En un principio nuestro destino era Tokio (Japón), pero estábamos tan enganchados que al final terminamos dando la vuelta al mundo”,  nos cuenta Andoni.
Llegaron a Japón dos años más tarde. Y continuaron viajando por el mundo hasta 2013. En total, han recorrido 75.000 kilómetros por los cinco continentes. Solitos con sus piernas y sus pedales.

(Aquí, un vídeo de su paso por Japón)

Los Alpes, Londres, Estados Unidos, Francia, Escandinavia, Argentina, Ecuador, Perú, Marruecos, Canadá, China, Laos… Siete años dan para mucho. También para tener dos niños por el camino: “Maia fue concebida en EEUU, cuando ya regresábamos. Nació en Bruselas tres meses después de nuestra llegada. En la segunda parte del viaje, Alice se quedó nuevamente embarazada en Marruecos, y Unai nació en Samaitapa (Bolivia). Decidimos tener familia durante el viaje porque sabíamos que les podíamos dedicar todo el tiempo del mundo”, explica Andoni.
Los niños, de hecho, “han sido felices. Simplemente vivían el presente, y estar las 24 horas del día con sus padres les daba mucha confianza y satisfacción. Ellos nunca se quejaron, pues solo conocían el viaje y lo veían como un modo de vida. Casi al final del viaje Maia empezó a pedalear en el tándem. Ahora, cuando hacemos alguna escapada que otra, sale con su nueva bicicleta. Unai viaja en el tandem, o sea que hemos jubilado el ciclo-remolque”.
Con un “equipaje simple, pero muy sólido“, improvisaban para dormir. “Nos levantábamos por la mañana y no sabíamos donde íbamos a dormir. Teníamos tienda de campaña, y cuando llegaba el atardecer, buscábamos un lugar para pasar la noche. También hemos dormido en casa de la gente, es increíble las muchas veces que nos han invitado, sobre todo, en el Medio Oriente, Central Asia, y Norteamérica. ¡La hospitalidad que hemos recibido ha sido impresionante! En ciertos países, como la India, China o sureste asiático, las pensiones eran tan baratas que todo los días pasábamos la noche bajo un techo”, rememora Andoni.
Cada día, pedaleaban “entre 4-5 horas máximo, quizás seis horas. Los kilómetros dependían del desnivel, el viento, el estado de la carretera, pero hacíamos una media de 70 kilómetros diarios”.
“El tiempo que pasábamos en un lugar parados dependía del sitio, si nos gustaba o necesitábamos descansar. Lo máximo que hemos parado han sido cinco meses, y fue porque nació Unai, pero si no, hemos parado hasta un mes, como en Katmandú y Caracas. Otras veces, si queríamos visitar un ciudad y descansar, nos quedábamos una o dos semanas”.
¿Qué lugar les impactó más? “Aralsk, en Kazajstán. Ha sido el lugar mas deprimente y triste que hemos visto. Era apocalíptico. Aralsk llego a ser el pulmón económico de la región por su flota pesquera y lugar de veraneo por sus playas cristalinas. Pero en 1959 el gobierno soviético decidió canalizar los ríos Sir-Daria y Amu-Daria para regar las plantaciones de algodón. El mar de Aral, el cuarto lago más grande del mundo, empezó a perder su volumen, y el mar se alejó treinta kilómetros de la ciudad portuaria. La disminución del mar de Aral ha devastado la región, cambiando el clima y el ecosistema, su gente sufre frecuentemente tormentas de arena y hay serios problemas de salud por los residuos de los pesticidas utilizados para la producción del algodón”, comentan.
¿Y a cuál no volveríain? “Bueno, no nos gusta decir No volveremos más, porque todo depende de las experiencias, encuentros, el clima, etcétera… Por ejemplo, cuando salimos de la India me prometí a mí mismo que nunca volvería, pero ahora deseo regresar. Hubo países en los que no tuvimos buenas sensaciones. En Noruega, por ejemplo, el clima fue horrible y sus habitantes son bastantes distanciados y muy antipáticos, no tuvimos muy buena experiencia. Pero por eso, no vamos a dejar de ir a Noruega, los noruegos son desagradables, pero los paisajes son espectaculares. En cada lugar hay cosas buenas y malas, y cuando se pasa por ciertos lugares, hay que absorber las cosas positivas”, opinan.

(Aquí, un recuerdo de su paso por Marruecos:)

También hubo sitios donde (aunque sea un poco) se quisieron quedar: “Hubo lugares, como Lijiang (China), Gero (Japón), Nelson (Canadá), donde estábamos tan a gusto que nos costaba salir, pasaban los días y no salíamos, pero al final, la ruta siempre nos llamaba y continuábamos el viaje. Ademas, veíamos que nuestro lugar era aquí, donde está nuestras familias y amigos, y sobre todo, nuestra cultura”, comenta esta pareja, que ahora mismo vive en Bruselas, pero que este verano se muda “a Euskadi para vivir en el campo”
¿Una palabra que les inspira cada continente?Europa: Conservadora. Asia:Tradicional. América: Posible. África: Pendiente. Oceanía: Tranquilidad”.
“¿Salir de nuevo? Esa es la pregunta del millón. Nunca se sabe, la ruta siempre nos llama, y seguro, bueno, espero, que algún día volvamos a recorrer el mundo en bicicleta“, concluyen esta entrevista.
* Andoni Rodelgo es el autor de El mundo en bicicleta. Siete años viajando por el globo,un libro de la editorial Casiopea donde cuenta toda su experiencia. Acaba de publicarse en e-book. Escribe además un interesantísimo blog etapa tras etapa de su aventura: mundubicyclette.be.

Fuente: Traveler

Argentina es un vídeo que hace parte de la historia de Ola y Bartek en su viaje en bicicleta por Sur América. Sus vídeos nacieron junto con la decisión de emprender el viaje, estos además, eran una manera para que su familia no se preocupara, y, en general, para que su viaje no quedara en el olvido.

Dice el cicloviajero: “este vídeo no trata de ofrecer una ideología política. Los personajes como Ernesto Guevara, Eva Perón o Jorge Videla son parte de la historia de este país y me referiero a ellos respetuosamente, pero no juzgo nada. Soy plenamente consciente de las controversias y no quiero ser parte de la controversia.
No es fácil planificar un viaje en bicicleta por un país que tiene 3.650 km de largo y cuenta con más de 1.400 km en su punto más ancho. En principio teníamos una fuerte sensación de que a causa de nuestros límites, nos faltaba mucho. Entonces llegó un momento en que nos dimos cuenta de que no se trataba de los lugares que visitaríamos, era la gente, los olores, los sabores y ante todo los momentos mágicos que eran inexplicablemente únicos para nosotros, eso era lo que realmente valía la pena.
La tercera parte de nuestro viaje – 5 meses en medio de la vasta tierra de Argentina.
En lugar de paisajes impresionantes, siempre recordaré cientos de loros ruidosos curiosos siguiendo mi bicicleta en medio de la nada, o un gaucho de 85 años montado en su caballo junto a sus rebaños, o los rostros de personas bailando en el club de boliche….
Argentina … Es sorprendente que se puedan encontrar tantos mundos diferentes en un solo país. A veces se puede sentir como si estuvieras en Europa, otras veces pareces estar en Bolivia. Buenos Aires con sus propios contrastes: Villas miseria rodeadas de rascacielos modernos, gentes sin hogar durmiendo al lado de los restaurantes más lujosos, o de edificios de gobierno, su moneda débil y una alta tasa de inflación tocan la vida cotidiana de muchos argentinos. La deforestación en el norte y los tentáculos de Monsanto son aún más graves, pues son problemas que tendrán efectos debastadores a largo plazo.
Sé que intento describir la hermosa alma de Argentina con algunas palabras sin sentido… No estoy seguro además, si mis imágenes o al menos una pequeña parte de ellas lo han hecho, pero estoy sé que dejé parte de mi corazón en algún lugar al otro lado del océano . Gracias Argentina. Gracias América del Sur.”

Fuente: http://iscswojadroga.pl/

La charla puso el poder de la ciudadanía como foco principal y cómo se puede utilizar su fuerza para realizar cambios en políticas públicas y educación vial. El Premio Nacional de Ciencias Exactas 1994 estuvo acompañado de varios especialistas.

El biólogo Humberto Maturana, Premio Nacional de Ciencias Exactas 1994, fue una de las estrellas del penúltimo día del Foro Mundial de la Bicicleta, con una clase magistral en la plaza de la comuna de El Bosque.
La charla puso el poder de la ciudadanía como foco principal y cómo se puede utilizar su fuerza para realizar cambios en políticas públicas y educación vial.
Maturana estuvo acompañado por Alfonso Sanz, geógrafo, matemático y técnico urbanista, que se ha desempeñado como consultor de planificación urbanística y de movilidad en decenas de ciudades; Juan Carlos Muñoz, ingeniero de transporte y logística, director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus), y Olivier Schneider, presidente de la Federación de Usuarios de la Bicicleta en Francia (FUB).
“Lo más importante es que la ciudad sea capaz de ofrecer buenas opciones de movilidad para sus usuarios”, expresó Muñoz. “Los viajes se han vuelto más dependientes de modos motorizados, lo que implica una mayor inversión del sistema de transporte público. Si queremos una ciudad donde la bicicleta sea la solución, tenemos que lograr que los viajes al trabajo sean más cortos. El modo de transporte menos eficiente a la hora punta resulta ser el automóvil”.
Nicho ecológico
Por su parte, Maturana destacó que lo ciudadano es la colaboración, y que “todos trabajamos para generar el espacio para poder vivir”.
“Somos un nicho ecológico, seres vivos que generamos lenguaje y que podemos reflexionar. Podemos escoger la bicicleta, pero tiene que cambiar el entorno, la forma en la que vivimos, situación que requiere de un nicho ecológico que lo haga posible. Escoger la bicicleta implica un modo convivencia social, un modo de convivir con los ciudadanos. El nicho ecológico hace posible vivir, implica un modo de vivir como ciudadanos en la colaboración y es un acto de elección que sólo podemos hacer los humanos”, aseguró.
Sadi Melo, profesor y alcalde de El Bosque, fue otro de los asistentes al evento.
“La reflexión sobre energía humana y el poder ciudadano tiene que estar conectada con el territorio, con el espacio que se habita”, expresó el edil. “Hoy lo hacemos desde nuestra plaza, el corazón de la comuna. La bicicleta nos hace preguntarnos cómo  usamos mejor nuestra ciudad, cómo contribuimos a una mejor conviencia. Hoy tendremos la oportunidad de decir: sí, es posible contribuir y construir  un nuevo mundo, donde los seres humanos nos encontremos y vivamos de manera distinta, mediante  la conversación”.
Está previsto que la intermodalidad sea otro de los temas gravitantes de este día, a través del Seminario de Cambio Social que se realiza desde las 18:00 en la misma plaza de la comuna. Allí se iniciará un plan piloto de bici parrillas en los buses del Transantiago, que permitirá a usuarios a andar en bicicleta y avanzar por tramos arriba de los buses del transporte público de Santiago.
El quinto Foro Mundial de la Bicicleta (#FMB5) que se está llevando a cabo en Chile reúne a cientos de ciclistas, expertos y organizaciones en un encuentro social que propone el intercambio de experiencias en el uso de la bicicleta y su importancia en la movilidad urbana en este siglo bajo la consigna “Energía Humana, Poder Ciudadano”.

Fuente: El Mostrador

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